Qué debe llevar el presupuesto de una página web
8 de noviembre de 2026 · 5 minutos de lectura
Un presupuesto de página web bien hecho cabe en una hoja y contesta diez cosas concretas, desde cuántas páginas entran hasta a nombre de quién queda el dominio. Si el que tienes trae solo una cifra con la etiqueta «diseño web», falta casi toda la información que hace falta para firmar con tranquilidad.
Vendemos webs, así que no somos neutrales. Conviene que sepas con qué comparas. Las nuestras cuestan 490, 590 o 690 € más IVA con cinco a siete páginas y el detalle está en la página de precios. Cuando tengas varias ofertas encima de la mesa te servirá la tabla para comparar presupuestos de diseño web.
Lo que tiene que aparecer en un presupuesto de página web
Cada una de estas líneas evita una discusión posterior. Si falta alguna, pídela por escrito antes de pagar el anticipo.
- Las páginas incluidas, con el nombre de cada una (inicio, servicios, contacto) y no solo un número.
- Quién escribe los textos y cuántas revisiones entran.
- De dónde salen las fotos y si se retocan las que ya tienes.
- Cada función por separado, como formulario, mapa, reservas o tienda, porque son las que disparan el precio.
- A nombre de quién quedan el dominio y los archivos de la web.
- Lo que cuestan el alojamiento y el dominio a partir del segundo año.
- El plazo de entrega y qué lo paraliza, por ejemplo que tarden en mandarte los textos.
- El calendario de pagos con la parte que se abona al empezar y la que se deja para la entrega.
- Las rondas de cambios antes de publicar y el precio de los cambios posteriores.
- Qué ocurre si quieres llevarte la web a otro proveedor.
La partida que más se queda sin precio es la de los textos. Escribirlos suele costar entre 100 y 500 € en total según Trustlocal, mientras que Abstract Branding los calcula entre 50 y 300 € por página. Cuando el presupuesto calla, los escribes tú.
Los textos legales que casi nadie presupuesta
Una web de un negocio con actividad comercial necesita una identificación clara del titular. El artículo 10 de la Ley 34/2002 (LSSI) pide que el prestador ofrezca de forma permanente y gratuita su nombre o denominación social, su domicilio, un correo de contacto y su NIF, además de los precios con indicación de si llevan impuestos.
Las cookies tienen su propia norma. El artículo 22.2 de la misma ley exige el consentimiento del usuario tras informarle de forma clara, salvo para las cookies técnicas imprescindibles. La guía de cookies de la AEPD pide que rechazar sea tan sencillo como aceptar, así que un banner con un botón grande para aceptar y un enlace escondido para rechazar es muy difícil de defender.
En el presupuesto debe constar quién redacta cada texto legal, es decir el aviso legal, la política de privacidad y la de cookies, además de quién instala el banner de consentimiento. Los datos son tuyos y los tienes que facilitar tú, pero el trabajo de maquetarlos y configurar el banner puede quedar dentro del precio si lo pones por escrito.

Una web de seis páginas sale por 670 € el primer año
Tomamos una web de seis páginas con nuestra tarifa para ver cómo se lee un presupuesto completo. Es un ejemplo ilustrativo.
| Línea | Importe | Lo que debe decir |
|---|---|---|
| Diseño y montaje de 6 páginas | 590 € + IVA | Lista de las seis páginas por nombre |
| Textos | Incluidos | Quién los escribe y que se revisan contigo |
| Alojamiento y dominio | 80 € al año | Dominio a tu nombre y precio de renovación |
| Plazo | 14 días naturales | Desde el pago inicial y la entrega de la información |
| Cambios posteriores | 40 € la hora | O incluidos si eliges cuota |
El primer año sale por 670 € antes de IVA. Con el 21% general el desembolso inicial de 590 € se convierte en 713,90 €, aunque un autónomo o una empresa suele deducirse ese impuesto. Lo que se paga cada año después de la entrega está desglosado en el precio del mantenimiento de una web.
Cambios ilimitados y plazo aproximado son frases que esconden trabajo
Hay formulaciones que parecen cómodas y esconden trabajo sin precio. «Cambios ilimitados» sin definir quiere decir que el proveedor decide cuándo se acaban. «Plazo aproximado» deja sin fecha tu lanzamiento. Un «paquete todo incluido» sin lista deja la interpretación para cuando haya que discutirla.
El pago íntegro por adelantado es otra señal. Nosotros trabajamos con un esquema en el que te devolvemos el anticipo si el boceto de portada no te convence y esa es una cláusula que puedes pedir a cualquiera, porque obliga al proveedor a enseñarte algo antes de que el dinero sea irrecuperable.
Si te lo hace un familiar, basta un correo de cinco líneas
Si te hace la web un familiar o un amigo, o si montas tú una página con un constructor, no hace falta ningún documento formal. Un correo que diga qué páginas entran, cuándo se entrega y a nombre de quién queda el dominio ya te protege de lo importante.
La formalidad compensa cuando hay dinero de por medio y una web de la que depende que te encuentren clientes. Si estás en ese punto y quieres tu presupuesto desglosado, cuéntanos tu negocio y te lo mandamos por escrito.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe incluir el presupuesto de una página web?
Páginas concretas, autoría de los textos, fotos, funciones, titularidad del dominio, coste del alojamiento a partir del segundo año, plazo, calendario de pagos, cambios y condiciones de salida. Con esos diez puntos casi no quedan sorpresas.
¿Puedo pedir que el presupuesto detalle las horas?
Puedes pedirlo y te ayuda a contrastar el precio. Trustlocal sitúa el precio de un diseñador web entre 25 y 60 € la hora, así que un presupuesto de 900 € equivale a entre 15 y 36 horas de trabajo. Si el proveedor cuenta con muchas menos, algo se está dejando fuera.
¿Quién tiene que redactar el aviso legal?
La obligación de mostrar los datos del titular es del negocio y el proveedor puede maquetarlos si se lo encargas. Pídelo escrito en el presupuesto junto con la política de privacidad y la de cookies.
¿Los presupuestos de webs llevan IVA?
Casi todos se anuncian sin él. Una web de 590 € más IVA son 713,90 € con el tipo general del 21%.