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Rediseño web para un negocio pequeño, qué cambiar y qué conservar

8 de noviembre de 2026 · 6 minutos de lectura

Librero de pelo blanco y cárdigan de lana entre sus estanterías, con un móvil en primer plano que muestra la selección de libros de su web

Un rediseño web consiste en cambiar el aspecto y la estructura de una web que ya existe sin perder lo que esa web ya tiene ganado en Google. Lo que se pierde en un rediseño mal hecho casi nunca es el diseño viejo. Se pierden las direcciones de las páginas y los textos que ya atraían visitas.

Si tu web tiene años, casi no recibe visitas y ningún cliente llega por ella, hay poco que conservar y lo razonable es empezar de cero. Si en cambio alguien te encuentra buscando tu oficio y tu ciudad, hay que trasladar eso con cuidado. Para el primer caso tienes nuestros precios de web nueva, de 490 a 690 € más IVA. Para el segundo caso sigue leyendo.

Cuándo merece la pena un rediseño web y cuándo basta con retocar

Retocar sale mejor cuando la web funciona y solo falla algo concreto. Un teléfono mal puesto o un formulario que no llega se arreglan sin tocar el resto. Rediseñar compensa cuando el problema es de base y no de detalle.

SituaciónLo que conviene
Se ve bien en ordenador y mal en el móvilRediseño, porque la estructura no se adapta
Textos correctos pero fotos antiguasRetoque de imágenes
La web no te deja cambiar nada sin llamar a alguienRediseño con un sistema que controles
Hay una oferta o un servicio nuevo que no cabePáginas nuevas, no hace falta rehacer todo
Las páginas tardan mucho en abrirseRevisar imágenes y alojamiento antes de nada

El móvil pesa más de lo que parece. En su documentación sobre indexación móvil explica que Google usa la versión móvil del contenido de una web y recomienda que el sitio móvil tenga el mismo contenido que el de ordenador. Una web antigua que en el teléfono oculta la mitad de sus textos tiene un problema de posicionamiento además de uno de aspecto.

Lo que hay que conservar para no perder posiciones

Antes de tocar nada hay que hacer un inventario. Cada dirección que Google ya conoce es una página que puede estar trayendo visitas. Si la nueva web las cambia sin avisar, esas visitas se pierden.

Un ejemplo inventado solo para ilustrar. Una tienda de bicicletas tiene siete páginas y la web antigua llama a su taller `/taller-reparacion.php`. En la web nueva esa página pasa a llamarse `/taller`. Si no se avisa a Google de que una sucede a la otra, la antigua deja de existir y la nueva empieza sin historial.

La solución que recomienda Google es la redirección permanente. En su guía para cambios de dirección dice que las redirecciones 301 no provocan pérdida de PageRank, que hay que asignar cada dirección antigua a su equivalente en la nueva y que conviene mantenerlas al menos un año.

La lista mínima de cosas que se llevan de la web vieja a la nueva:

  • La relación entre direcciones antiguas y nuevas, página por página.
  • Los textos que ya posicionan, que se reescriben mejor en lugar de tirarse.
  • Los títulos de página y las descripciones, que Google lee para mostrarte en los resultados.
  • El nombre del dominio, que casi siempre debe seguir siendo el mismo.
  • El acceso a Search Console, para comprobar después qué ha pasado.

Qué esperar de Google después del cambio

Aunque todo esté bien hecho, las posiciones se mueven unas semanas. La propia guía de Google avisa de que hay que esperar fluctuaciones temporales en el posicionamiento y que en sitios pequeños y medianos pueden pasar unas semanas o más hasta que Google muestre las direcciones nuevas.

Por eso conviene no rediseñar justo antes de tu temporada alta. Un restaurante de costa lo tiene mejor en invierno y una tienda de regalos a principios de otoño. Si no puedes elegir fecha, vigila los resultados con más atención durante esas semanas.

Si solo cambia el alojamiento o el gestor de contenidos y las direcciones siguen igual, Google pide otras cosas. Su guía para cambiar de alojamiento insiste en probar a fondo cómo interactúan los usuarios con la web y en quitar antes de empezar cualquier bloqueo temporal, como un `noindex` o un `disallow` en robots.txt que se pusiera mientras la web estaba en pruebas. Es un error de manual que una web nueva salga con esa etiqueta puesta.

Librero de pelo blanco y cárdigan colocando libros en una estantería de su librería, visto desde arriba
Reordenar los libros sin mover la puerta de sitio: así se rehace una web sin perder las direcciones.

Trasladar el contenido tarda más que diseñar

Un rediseño tiene dos partes, el diseño y el traslado del contenido. La segunda se subestima. Pasar cinco o siete páginas con sus fotos, sus formularios y sus direcciones lleva más tiempo que elegir una tipografía.

Nosotros entregamos webs de 5 a 7 páginas en 14 días naturales y los textos van incluidos. Si tu web actual tiene más páginas de las que usas, un rediseño es buen momento para quedarse con las que reciben visitas y archivar el resto. Menos páginas pero mejor escritas funciona mejor que cuarenta páginas casi vacías.

Pide por escrito qué ocurre con las direcciones antiguas. Si quien te presupuesta no menciona las redirecciones, probablemente no las hace. Comprueba además a quién pertenece el dominio, porque un rediseño es el momento en que muchos negocios descubren que no es suyo. Tienes más preguntas que hacer antes de pagar en nuestra guía de presupuestos.

Cambiar colores y fotos en Wix o Squarespace es cosa de un fin de semana

Si tu web está en un constructor como Wix o Squarespace y solo quieres cambiar los colores o las fotos, puedes hacerlo tú. Las plantillas modernas permiten cambiar el estilo entero sin tocar los textos ni las direcciones. Y si la web funciona y te trae consultas, lo más barato es no tocarla y mejorar poco a poco.

Contratar tiene sentido cuando el rediseño implica cambiar de plataforma, mover direcciones o rehacer los textos para que vuelvan a posicionar. Para saber si esa es tu situación, comprueba si tu web necesita rediseño con una lista de señales concretas. Si ya lo tienes claro, puedes escribirnos desde el formulario de contacto con la dirección de tu web actual.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda un rediseño web?

Para una web de 5 a 7 páginas, unos 14 días naturales con nosotros desde el pago inicial y la información del negocio. El traslado de posiciones en Google lleva después unas semanas, según la guía de Google.

¿Un rediseño hace perder el posicionamiento en Google?

Puede hacerlo si se cambian direcciones sin redirigirlas. Con redirecciones 301 bien asignadas y las mismas páginas importantes, la pérdida suele ser temporal.

¿Cada cuánto hay que rediseñar una web?

No hay un plazo fijo. Se rediseña cuando la web deja de cumplir su función, por ejemplo cuando no se ve bien en el móvil o cuando no puedes actualizarla.

¿Puedo cambiar el diseño pero mantener los textos?

Sí, es lo más seguro para el posicionamiento. Los textos que ya atraen visitas conviene conservarlos o mejorarlos antes que sustituirlos.

¿Lo vemos para tu negocio?

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